¿Qué ventaja tiene un sillón sobre una silla en un restaurante?
La silla incorpora reposabrazos en los que el cliente apoya los antebrazos de forma natural mientras come. Esta posición relaja los hombros y la parte superior de la espalda, lo que hace que sentarse resulte cómodo con el tiempo. En un restaurante gastronómico, un hotel-restaurante o un bar de cócteles, el sillón anima a los clientes a permanecer más tiempo en la mesa. La otra cara de la moneda es el espacio que ocupa: un sillón mide entre 53 y 63 cm de ancho (frente a los 42 a 52 cm de una silla), lo que reduce el número de asientos posibles en una misma estantería. El sillón es ideal para establecimientos que priorizan la experiencia del cliente sobre el número de cubiertos.